El cardiólogo Joerg Herrmann advirtió que el cáncer y las enfermedades cardiovasculares están estrechamente relacionadas y comparten factores de riesgo, una conexión que en los últimos años ha dado paso al desarrollo de la cardiooncología como una subespecialidad en crecimiento.
Durante un encuentro virtual con periodistas de salud de América Latina, el especialista explicó que ambas condiciones, consideradas entre las principales causas de muerte en el mundo occidental, no solo coinciden en factores como el tabaquismo, la obesidad o el sedentarismo, sino que también pueden influirse mutuamente.
“En el mundo occidental, eso incluye a América Latina, la enfermedad cardíaca y el cáncer son los vecinos, líderes y lo que nos hemos dado cuenta en la última década es que a menudo van juntos”, afirmó.
El fundador y director de la Clínica de Cardio-Oncología de Mayo Clinic, en Minnesota, detalló que factores como el tabaquismo no solo están asociados al cáncer de pulmón, sino también a enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis o los accidentes cerebrovasculares.
- Asimismo, subrayó el papel de la obesidad y la inflamación crónica como elementos que elevan el riesgo de ambas patologías.
“Todos sabemos los efectos del tabaquismo, sabemos que el tabaquismo puede causar cáncer pulmonar, también puede ocasionar enfermedades en los vasos sanguíneos, puede haber enfermedad arterial periférica, claudicación, enfermedad cardíaca, accidentes cerebrovasculares (ACV)”, indicó.
En contraste, destacó que adoptar hábitos saludables puede reducir significativamente la incidencia de estas enfermedades y aumentar la expectativa de vida.
“Con el tiempo también nos demos cuenta como la actividad física puede hacer lo opuesto, puede mejorar la salud, la conducta misma, se puede asumir un estilo de vida saludable”, sostuvo.
Relación de doble vía
El especialista explicó que la relación entre ambas enfermedades es bidireccional: los pacientes con cáncer tienen mayor riesgo de desarrollar problemas cardíacos, mientras que quienes padecen afecciones cardiovasculares también presentan mayor probabilidad de desarrollar cáncer.
“La enfermedad cardíaca, la insuficiencia cardíaca, por ejemplo, una función cardíaca insuficiente se asocia, debería decir, con un mayor riesgo de desarrollar cáncer. Es decir, esto es una doble vía”, detalló.
En ese sentido, señaló que esta interacción va más allá de los factores de riesgo tradicionales, ya que ambas enfermedades pueden “comunicarse” entre sí a través de mecanismos biológicos como la inflamación y el estrés oxidativo.
Avances en cardiooncología
El doctor Herrmann destacó que en las últimas dos décadas ha surgido la cardiooncología como un campo especializado que busca reducir los efectos cardiovasculares en pacientes con cáncer.
“Algunos le llaman oncocardiología, otros cardiooncología, pero preferimos llamarlo cardiooncología. La cardiooncología ha hecho avances en reducir la carga de la enfermedad cardiovascular en pacientes oncológicos mediante distintas medidas”, expresó.
- Entre estos avances mencionó la modificación de tratamientos oncológicos para reducir su impacto en el corazón, el uso de medicamentos para mitigar efectos adversos y mejoras en técnicas de radioterapia.
Asimismo, explicó que en ciertos casos se aplican estrategias para proteger órganos durante el tratamiento, como en pacientes con cáncer de mama, donde la posición del cuerpo puede ayudar a reducir la exposición del corazón a la radiación.
Prioridades en pacientes con ambas condiciones
El especialista indicó que cuando un paciente presenta simultáneamente cáncer y una enfermedad cardiovascular, las decisiones terapéuticas deben individualizarse según el caso.

“¿Qué prioridad? ¿Qué viene primero? Desgraciadamente no es tan común que tengamos enfermedades tan severas al mismo tiempo”, dijo.
Como ejemplo, explicó que, si un paciente con linfoma presenta una estenosis aórtica severa, primero se trata la afección cardíaca para permitir luego la quimioterapia.
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Riesgos del tratamiento oncológico
- Herrmann también reconoció que algunos tratamientos contra el cáncer pueden afectar el corazón, incluso de forma severa.
“Sí, es verdad… los pacientes fallecen, mueren de una complicación, no mueren del cáncer”, advirtió al referirse a casos como la miocarditis asociada a ciertos tratamientos.
No obstante, aclaró que estas complicaciones no son frecuentes, aunque sí pueden ser graves en casos específicos.
Inteligencia artificial y prevención
El especialista resaltó el papel creciente de la inteligencia artificial en la detección temprana de riesgos cardiovasculares en pacientes oncológicos.
“Estamos trabajando de manera muy intensa sobre cómo utilizar las nuevas tecnologías, cómo utilizar la inteligencia artificial para poder identificar a los pacientes en riesgo de eventos adversos por la terapia oncológica, incluso antes de que comience en esa terapia”, señaló.
- Indicó que estas herramientas permiten analizar datos como electrocardiogramas para anticipar complicaciones y optimizar el seguimiento clínico.
Llamado a la prevención y al trabajo conjunto
Finalmente, el especialista enfatizó la importancia de la prevención, el control de factores de riesgo y el trabajo coordinado entre médicos de distintas especialidades.
“Si hay una palabra acá que hay que repetir es colaboración en cuanto a oncólogos, hematólogos, cardiólogos, eso es clave y el foco en el paciente”, concluyó.
El experto también llamó a mantener la esperanza ante el diagnóstico de cáncer, destacando los avances logrados en los tratamientos y en la reducción de la mortalidad en las últimas décadas.















