
En medio de los llamados de distintos sectores para que los legisladores renuncien al llamado “barrilito” ante el impacto económico de la crisis en Oriente Medio y el aumento de los combustibles, los senadores defendieron ayer la permanencia de esos fondos al considerarlos una herramienta necesaria para asistir a la población más vulnerable ante momentos inciertos, como el actual.
Las declaraciones se producen luego de que el Gobierno adoptara medidas para mitigar los efectos de la inestabilidad internacional en los precios del petróleo, y después de que el senador Omar Fernández propusiera un cambio en el barrilito para aliviar la crisis a nivel nacional.
En ese sentido, los senadores Moisés Ayala, María Mercedes Ortíz, Secundino Velásquez y Ramón Rogelio Genao se rehusaron a abandonar los recursos del barrilito argumentando que, precisamente, los fondos les sirven para auxiliar a sus representantes que se verán afectados con medidas como el alza de los alimentos o los combustibles.
El senador Ramón Rogelio Genao, del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), justificó la existencia de estos recursos al sostener que el Estado dominicano aún presenta deficiencias estructurales en la prestación de servicios básicos, lo que obliga a los congresistas a intervenir con asistencia social para sus representados.
“Nosotros vivimos en un Estado carenciado, donde hace falta todo y donde los servicios básicos no funcionan, y eso es lo que hacen los legisladores: asistir a la población con becas, ambulancias y servicios de todo tipo”, expresó.
Genao afirmó que el fondo de gestión social cumple precisamente una función de compensación ante esas carencias y aseguró que su uso es transparente y sujeto a rendición de cuentas.
Legisladores hablan de populismo
En términos similares se expresó el vocero de los senadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Moisés Ayala, quien calificó como “populista” la propuesta de Omar Fernández de eliminar estos recursos en el contexto actual.
Ayala señaló que en provincias como Barahona, la que él representa, persisten niveles de pobreza que obligan a los congresistas a canalizar ayudas directas a ciudadanos que no encuentran respuestas en las instituciones públicas.
“Cada territorio tiene su particularidad. Hay estudiantes, hay personas de escasos recursos que necesitan medicamentos y hasta una funda de comida. Cuando construyamos el país que todos queremos, donde la gente no tenga que andar mendigando un medicamento, eso (el barrilito) va a cambiar”, manifestó.
A su juicio, las críticas al barrilito desconocen la realidad social de muchas comunidades y “responden más a discursos políticos que a soluciones concretas”.
Defensa del uso
Por su parte, la senadora de la provincia Hermanas Mirabal, Mercedes Ortiz, aseguró que los fondos que reciben los senadores son utilizados de manera eficiente y en coordinación con instituciones locales.
La senadora del PRM indicó que, en su caso, maneja alrededor de 619,000 pesos mensuales, que son distribuidos en cinco territorios para apoyar diferentes necesidades sociales.
Aunque sostuvo que está abierta a evaluar cualquier planteamiento, subrayó que las decisiones deben tomarse con responsabilidad y no bajo presión mediática.
“Siempre estaremos apostando a lo que le convenga al país y a nuestra provincia. Todos los sacrificios que requiera el país en el momento actual, como senadores estaremos dispuestos a asumirlos, pero no actuando con populismo, sino con responsabilidad y coherencia”, dijo.
El barrilito no da
El senador Secundino Velázquez, del PRM, también rechazó la eliminación del barrilito y defendió que estos recursos se invierten en las provincias con transparencia y en beneficio de familias de escasos recursos.
Velázquez, que representa a Pedernales, sostuvo que la demanda de ayudas sociales “supera con creces” los recursos disponibles, por lo que eliminar el fondo agravaría la situación de muchas comunidades.
“En las provincias hay familias pobres y se usan esos fondos para medicamentos y ayudas sociales. La demanda que tenemos en las provincias es tan grande que ese fondo social no alcanza”, afirmó, al tiempo que pidió a la oposición dejar de utilizar el tema con fines políticos.
Un debate que resurge con la crisis internacional
El debate sobre el barrilito ha resurgido en las últimas semanas a raíz del impacto que la crisis en Oriente Medio ha tenido en los precios internacionales del petróleo y, por ende, en los combustibles en República Dominicana.
El barrilito es un fondo de asistencia social asignado a cada senador y varía dependiendo del número de habitantes por provincia. El único legislador que no recibe los fondos es el representante de Santo Domingo, Antonio Taveras.