Licencias de construcción caen 11 %, tras de denuncias de trabas

La emisión de licencias de construcción registró una caída del 11 % en el último año. De acuerdo con datos del Sistema Integrado de Estadísticas de Construcción (Datacon), estas bajaron de 1,531 en el 2024 a 1,362 en el 2025. Mientras las autoridades sostienen que muchos proyectos no cumplen las revisiones técnicas requeridas, representantes del sector denuncian la existencia de trabas y dilaciones significativas en los procesos.

El presidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), Enrique Rosario, afirmó que la reducción confirma las advertencias sobre una desaceleración en el sector. Señaló que uno de los principales factores es la falta de agilidad en las solicitudes que deben procesar las instituciones, especialmente el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Mimarena).

Las estadísticas reflejan que la disminución no solo se observa en comparación con el 2024, sino también frente al 2022 y 2023, con variaciones que oscilan entre 2.8 y 12.7 %. El único año de la serie analizada con menor cantidad de licencias que en el 2025 fue 2021, cuando el país comenzaba a reabrir tras la pandemia.

El Banco Central ya ha registrado que el sector construcción fue el que más decreció en el año pasado, cerrando con una tasa de crecimiento interanual del -1.8 %, de acuerdo con los datos del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE).

La edificación de viviendas fue de las más impactadas, con una reducción del 67.3 % con respecto al año anterior; las estadísticas revelan que las construcciones, en sentido general,  disminuyeron en un 20.8 %.

Las 1,362 licencias emitidas en el 2025 corresponden a un total de 4,163 construcciones, con 32,471 unidades habitacionales proyectadas. Octubre fue el mes con mayor actividad, al concentrar 1,226 unidades, mientras que enero registró el nivel más bajo, con 148.

Otras áreas que también experimentaron una contracción fueron la construcción de apartamentos y las unidades de hospedaje

Para tener una dimensión de las actividades del sector, la cantidad de ocupados que dependen de la construcción supera los 433,000 y los aportes a la seguridad social superan los 30,000 millones pesos, de acuerdo con las estimaciones más recientes.

Trabas vs requisitos  

El presidente del Codia explicó que los tiempos de espera, ante las dilaciones que presentan obtener todos los permisos necesarios para iniciar una construcción, pueden tardar entre seis meses y un año, casi el doble o el triple de lo que implicaba hacer estos procedimientos en el pasado.

Rosario explicó que uno de los principales cuellos de botella es el proceso ambiental, ya que el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived) no puede emitir una licencia de construcción hasta que el proyecto cuente con la autorización del Mimarena.

“Si esta situación con la lentitud en los permisos sigue, el sector va a seguir registrando pérdidas económicas; totalmente va a la baja”, manifestó.

El proceso de solicitud de licencias de construcción es complejo y requiere solicitar distintas evaluaciones en diferentes instituciones públicas. Solo la autorización ambiental, indispensable para la aprobación del Mived, contabiliza más de 20 documentos que se requieren a los solicitantes, cifra que puede aumentar o disminuir dependiendo de la clase del proyecto, según los datos de la página web de la institución.   

En cuanto al Mived, pueden ser más de una decena de requisitos, dependiendo de las condiciones del proyecto:

  • Copia del título de propiedad
  • Copia plano catastral

  • Certificación de no objeción de uso de suelos emitida por el ayuntamiento correspondiente

  • Juego de planos arquitectónicos aprobado por el ayuntamiento correspondiente.

  • Juego de planos técnicos (estructurales, hidrosanitarios, eléctricos)

  • Estudio Geotécnico

  • Memoria de cálculo estructural

  • Archivo modelo computacional

  • Memoria de cálculo hidrosanitario

Otros si aplican:

  • Certificación de no objeción de uso de suelos emitida por el Mitur
  • Autorización ambiental emitida por el Mimarena

  • Informe de evaluación estructural si la obra ha sido iniciad.

  • Planos urbanísticos, hidráulicos y eléctricos de la urbanización, sellados por las corporaciones de agua y EDES

  • Contrato de fideicomiso

  • Presupuesto de obras

  • Listado de precios de venta

Cuando se empezó a reseñar la desaceleración de la economía en el año pasado, importantes representantes del sector criticaban la gran necesidad de flexibilizar y estandarizar la permisología en la burocracia estatal.

“Analizamos todos los permisos, 131 permisos hay que pedir en 16 instituciones. Comenzamos a ver los que estaban repetidos…, y los que se piden porque a alguien le da la gana, y no están en ninguna norma”, dijo en enero pasado el empresario Manuel Estrella en el programa radial El Sol de la Mañana, al denunciar las principales limitaciones que afectan al sector.

De acuerdo con su evaluación, la excesiva carga de trámites, permisos y procedimientos administrativos requeridos se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la inversión y el dinamismo productivo, afectando directamente el desempeño económico del país.

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Infografía
Obreros trabajando en una obra de construcción en el Distrito Nacional. (ARCHIVO/DIARIO LIBRE)

El empresario manifestó que la economía dominicana experimentó una desaceleración significativa, al pasar de un crecimiento cercano al 5 % anual a apenas un 2 %, por la ausencia de medidas oportunas y el impacto de la burocracia en los procesos estatales.

La Asociación de Constructores de Santo Domingo Este (Acosde) consideró que la reducción en la emisión de permisos de construcción podría estar vinculada a los tiempos actuales de tramitación y revisión que requieren los proyectos antes de ser aprobados por las distintas instituciones competentes.

“Actualmente, los procesos requieren mayores validaciones institucionales, lo que puede extender los plazos de aprobación. De mantenerse esta dinámica, podría impactar la planificación de proyectos y la gestión financiera del sector”, subrayó la institución.

La organización explicó que los procesos de evaluación administrativa y técnica que intervienen en cada etapa pueden extender el tiempo necesario para otorgar las autorizaciones, lo que influye en el ritmo con el que se emiten los permisos y, de mantenerse, podría impactar la gestión financiera del sector.

Rosario insistió: “El Ministerio de Medio Ambiente ha sido un factor determinante (para la reducción de licencias) en los últimos años, tanto por los procesos como por los costos. Los montos que se cobran son elevados y no guardan una relación clara con el impacto ambiental de las obras”.

El experto consideró que las tarifas son muy elevadas, atendiendo a que, si se cobra en función del valor de la obra, eso no necesariamente refleja el impacto ambiental real. A su juicio: “Una construcción más costosa no implica automáticamente mayor afectación al medio ambiente”.

Mived responde, Medio Ambiente no

El Mived explicó que la diferencia entre las solicitudes recibidas y las licencias de construcción emitidas en el 2025 responde a factores estrictamente técnicos vinculados a la evaluación de expedientes.

“La variación observada en los permisos emitidos responde a los procesos de revisión técnica y cumplimiento de requisitos establecidos, ya que algunos expedientes pueden permanecer en proceso de evaluación o requerir la subsanación de documentación antes de la emisión del permiso correspondiente”, estableció la institución en una respuesta a este diario.

De acuerdo con datos de la Dirección de Tramitación, Tasación y Licencias, durante el 2025 se registraron 1,579 solicitudes, lo que representa un aumento frente a las 1,450 recibidas en el 2024. Sin embargo, en términos de aprobación, se emitieron 1,440 permisos, por debajo de los 1,532 otorgados el año anterior.

Aunque las cifras del Mived discrepan de las estadísticas de la Oficina Nacional de Estadísticas, también reflejan una reducción en la cantidad de licencias otorgadas en el año pasado.

Por lo que se sabe, el Mimarena estuvo desarrollando una serie de implementaciones tecnológicas, en materia de digitalización de trámites, a lo que anteriormente se han atribuido estas deficiencias.

Diario Libre trató de concretar una entrevista durante semanas con el departamento correspondiente en ese ministerio, sin embargo, no tuvo éxito. También se realizó una solicitud de acceso a la información pública por correo y nunca se recibió respuesta, antes de la impresión de esta edición.

Tasas de interés muy altas 

Otra de las problemáticas que matizaron la caída de la construcción en el 2025 fueron las altas tasas de financiamiento, que mermaron la capacidad de inversión de los constructores

“Las tasas de interés están elevadas y el poder adquisitivo se ha reducido, lo que dificulta la inversión, especialmente en el sector privado, que es donde principalmente se solicitan estas licencias”, precisó Rosario.

Añadió que también influyó la disminución en la inversión pública en el sector, ya que, aunque esto no impacta la emisión de licencias, desacelera el estímulo económico de los trabajadores de la construcción.

Riesgo de construcciones irregulares

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Imagen ilustrativa. Construcción de una vivienda en el Distrito Nacional. (ARCHIVO/DIARIO LIBRE)

Jorge (nombre ficticio) es un hombre de al menos 30 años que construye una vivienda en un solar invadido en Santo Domingo Este. A pesar de tener prácticamente su casa terminada, aseguró que desconoce los procesos de permisos que requiere su proyecto.

“Ahí no va el ayuntamiento ni siquiera a recoger la basura. Tampoco hay agua potable ni servicio eléctrico formal. Es un sector que está como fuera del rango oficial”, dijo.

Según relata, la falta de información sobre los procesos legales también influye en la proliferación de edificaciones irregulares. “Uno realmente no sabe cuándo hay que pedir permiso o para qué. Solo se escucha que hay que hacerlo, pero no está claro en qué casos”, indicó.

Jorge también tiene un hermano en esa misma localidad que, sin ninguna clase de permisos, ya ha levantado una iglesia y una nave comercial de casi 200 metros cuadrados cada una, además de una vivienda de 150 metros, aproximadamente. 

El presidente del Codia advirtió que la demora en los permisos no solo puede ser perjudicial desde el punto de vista financiero, podría provocar un aumento en las construcciones irregulares.

A su juicio, cuando una persona tarda entre seis meses y un año para completar los trámites necesarios para construir, existe el riesgo de que decida iniciar obras sin cumplir con todos los requisitos.

“Cuando alguien tiene que esperar seis o siete meses para regularizar algo tan simple como construir su vivienda, puede desesperarse y terminar haciéndolo de manera irregular”, señaló.

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