Trump asegura que Irán pidió un alto al fuego en el conflicto

Donald Trump aseguró este miércoles que Irán le pidió un alto al fuego y supeditó la tregua a una reapertura del estrecho de Ormuz, pero Teherán desmintió las declaraciones del presidente estadounidense.

El mandatario realizó este anuncio en su red Truth Social, en una jornada de expectación en la que se dirigirá al país a las 21H00 (01H00 GMT del jueves).

Según dijo a la AFP un alto responsable de la Casa Blanca, Trump reafirmará en el discurso que Estados Unidos “ha alcanzado todos los objetivos fijados” y que pretende “concluir la operación en dos o tres semanas”.

Trump, que alterna amenazas con anuncios de negociaciones en curso, ya había dicho el martes que la guerra podría terminar en “dos, quizá tres semanas”, un mensaje que tranquilizó a los mercados.

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El mandatario dijo este miércoles en Truth social que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, “¡acaba de pedir a los Estados Unidos de América un ALTO EL FUEGO!”.

Pero en la misma publicación aseguró que solo lo considerará “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”, de lo contrario, Irán será bombardeado.

  • El cierre de esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos ha provocado una fuerte alza de los precios de la energía, lo que pone bajo presión a Trump en un año de elecciones de mitad de mandato.

Unas horas después, Irán desmintió que hubiera solicitado una tregua. “Las (…) son falsas y carecen de cualquier fundamento”, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, citado por la televisión estatal.

La guerra, desencadenada el 28 de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos y ha provocado bombardeos iraníes contra países del Golfo e Israel, además de nuevos enfrentamientos en Líbano entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.

El presidente iraní había evocado el martes la voluntad de “poner fin” a la guerra, pero exigió garantías y reiteró peticiones como el pago de compensaciones financieras.

Nuevos bombardeos sacudieron la capital iraní este miércoles y dañaron el muro del recinto de la antigua embajada estadounidense, un lugar simbólico de la hostilidad entre ambos países.

El mando central del ejército de Irán anunció una nueva andanada de ataques con misiles y drones contra Israel y bases militares de Estados Unidos en el Golfo, pero no hay reportes sobre impactos directos.

Los Guardianes de la Revolución reafirmaron el miércoles que el estrecho seguiría cerrado a los “enemigos” del país. También confirmaron haber atacado a un petrolero en el Golfo.

En este contexto, Londres anunció para el jueves una reunión virtual con la participación de unos treinta países dispuestos a garantizar la seguridad en el estrecho una vez terminadas las hostilidades.

La campaña no ha terminado

Con la esperanza de una desescalada, los mercados repuntaron el martes y el barril de petróleo Brent cayó y volvió a situarse cerca de los 100 dólares.

Sin embargo, las repercusiones económicas del conflicto continúan y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, advirtió que “los próximos meses podrían no ser fáciles” debido al impacto de la guerra.

En el Golfo, varios países volvieron a ser objetivo de bombardeos iraníes.

En Emiratos Árabes Unidos, un bangladesí murió y un ciudadano indio resultó herido por fragmentos tras la interceptación de drones, y en Kuwait el Banco Nacional anunció el cierre de su sede central durante dos días debido a los ataques.

Israel, por su lado, anunció que continúa bombardeando Irán con una “oleada de ataques de gran alcance” en la capital, donde periodistas de AFP oyeron potentes explosiones.

Según la agencia Mehr varios edificios residenciales fueron alcanzados por proyectiles, causando heridos.

Miles de iraníes asistieron el miércoles en Teherán al funeral del comandante de la Marina de la Guardia Revolucionaria.

“¡Venganza!” pedía en inglés una pancarta sostenida por un niño.

En Israel el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que “la campaña no ha terminado”. Su país sigue siendo blanco de disparos de misiles iraníes y los servicios de emergencia informaron de 14 heridos.

Israel también sufrió un nuevo ataque de los hutíes, un grupo rebelde de Yemen aliado de Irán, el tercero desde que se sumaron al conflicto el pasado fin de semana.

En Líbano, un total de 1.318 personas murieron desde el 2 de marzo, cuando empezó la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, anunció el Ministerio de Salud del país.

Hezbolá arrastró a Líbano a la guerra lanzando misiles contra Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, fallecido el primer día de la guerra.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió de que su país tiene la intención de ocupar una parte del sur de Líbano una vez terminada la guerra.

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