
Según la Constitución y la Ley Orgánica de la Policía, el rol de los agentes incluye, entre otras funciones, proteger los derechos y bienes de las personas. Sin embargo, en el ámbito intrafamiliar algunos miembros olvidan ese mandato.
En lo que va de 2026, al menos dos agentes policiales han estado involucrados en las muertes de sus parejas. Hasta el primer trimestre, los casos de feminicidios eran 22 casos.
La madrugada del pasado miércoles, el sargento policial Railin de la Rosa disparó contra su pareja y madre de su hijo de siete años, Yessika Álvarez, de 26 años. El hecho ocurrió en Barrio Nuevo, de la carretera Sánchez, en el Distrito Nacional. Una jueza le impuso tres meses de prisión preventiva al imputado.
El caso de NiKaury Heredia
Ese mismo miércoles falleció la joven Nikaury Alicia Heredia Taveras, de 27 años, tras permanecer varios días hospitalizada luego de ser herida de bala por su pareja, Adonis Pimentel, raso de la Policía Nacional. La tragedia ocurrió en Los Frailes, en Santo Domingo Este.
El pasado 2 de mayo, el miembro de la Policía Leonardo Antonio Novas se suicidó tras una discusión con su pareja, la también agente Crisleidy Núñez.
El dato no es nuevo. De los 47 feminicidios reportados entre enero y octubre de 2025, el 20.4 % de los agresores pertenecía a instituciones militares o policiales. No obstante, el mayor porcentaje correspondía a empleados privados y trabajadores independientes, con un 51.02 %, según el boletín Radiografía de la Violencia de Género, Intrafamiliar y Sexual 2015-2025 de la Procuraduría General de la República.
