
La organización Participación Ciudadana solicitó un mayor control y regulación de la publicidad estatal al advertir que su uso sin supervisión adecuada representa un riesgo para la transparencia y la libertad de expresión.
La vocera de la entidad, Leidy Blanco, señaló que uno de los principales desafíos pendientes es la regulación de la publicidad gubernamental, debido a la ausencia de una legislación robusta que garantice transparencia sobre qué se publicita y cómo se gestionan esos recursos.
“Desde Participación Ciudadana siempre hemos demandado el control de la publicidad gubernamental. No hay una ley que fortalezca la transparencia en esa publicidad: cómo se publicita, qué se publicita. Yo creo que esos son los grandes desafíos que tenemos para seguir mejorando y consolidando la libertad de expresión“, manifestó la abogada.
Asimismo, criticó que el Gobierno históricamente ha autorizado excesivamente publicidad sin controles efectivos, frecuentemente utilizada para visibilizar la obra de un funcionario, partidos o la figura presidencial.
“Ciertamente, entre las grandes debilidades —y nosotros, desde Participación Ciudadana lo hemos demandado constantemente— está el uso excesivo de la publicidad gubernamental, gastando millones y millones sin ningún tipo de transparencia ni supervisión real de lo que se publicita, y que se utiliza muchas veces por los gobiernos, y lo hemos visto también en este, para visibilizar al partido o al funcionario o al presidente de turno”, afirmó.
Blanco explicó que los recursos destinados a promoción estatal pueden influir en los medios de comunicación, no solo limitando opiniones, sino también favoreciendo con su influencia a determinados sectores.
Avances en libertad de expresión
El pasado 9 de marzo, la República Dominicana se situó en el primer lugar entre 23 países evaluados en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa, de acuerdo con el último informe publicado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Pese a mantener condiciones saludables para el ejercicio de la libertad de expresión y obtener un 82.17 puntos sobre 100, la SIP establece que el país: “vive un periodo crítico para la libertad de expresión y de prensa, caracterizado por una mordaza sigilosa que combina la fragilidad económica de los medios, el uso discrecional de la publicidad estatal como herramienta de control, y las tensiones generadas por nuevas propuestas legislativas”.
En este sentido, Blanco coincidió en que, aunque el país tiene una democracia “aún muy frágil”, ha mostrado avances en materia democrática, especialmente en la tolerancia a la diversidad de opiniones.
- Asimismo, afirmó que la libertad de expresión constituye uno de los pilares fundamentales de la democracia y es un indicador clave para medir la fortaleza institucional de un país.
“Yo creo que un avance que ha mostrado la República Dominicana durante muchos años ha sido esa capacidad de tener tolerancia ante la diversidad y respetar las opiniones”, añadió.
La abogada reiteró que la discrecionalidad y falta de fiscalización en la publicidad que asigna el Gobierno es uno de los desafíos que deben ser abordados para fortalecer tanto la transparencia como la libertad de expresión en el país.
