
La falta de un uso eficiente del agua para regar los sembradíos persiste como una debilidad estructural para la producción de alimentos en la República Dominicana. De los 11 millones de tareas de tierra con vocación agrícola que tiene el país, solo unos 5.5 millones cuentan con algún tipo de sistema de riego y apenas el 10 % se encuentra tecnificado.
La tecnificación del riego aumenta en hasta un 95 % la eficiencia del agua en los cultivos y evita que se desperdicie en la agricultura, que es la principal consumidora del agua del país, disponiendo del 82 % de este recurso.
Pero lograrlo requiere de inversión, acceso a créditos especializados y organización entre los pequeños productores, coincidieron ayer funcionarios, agroempresarios y expertos del sector durante el panel-conferencia “Logros, avances y desafíos de la tecnificación de riego en la República Dominicana”, organizado por la Dirección Ejecutiva de Tecnificación Nacional de Riego (TNR).
La inversión se hace necesaria
Para el director ejecutivo de Tecnificación Nacional de Riego, Claudio Caamaño, la inversión en sistemas de riego presurizado debe fortalecerse en todas las zonas del país para aumentar la productividad, tanto en los productos de alto consumo nacional –como el arroz y los plátanos– como aquellos rubros estratégicos por su alto valor económico –como el banano, las uvas de mesa o el tabaco–.
Indicó que esto es aún más prioritario en la región suroeste y noroeste en el país, debido a la presión hídrica que enfrentan estas zonas.
“Yo sé que tenemos muchos retos por delante, pero tecnificar el campo dominicano, adaptar nuestra agricultura a la realidad que vive el mundo no es una alternativa, es una necesidad imperiosa e inminente”, manifestó el funcionario en el evento, tras indicar que esto es aún más apremiante en medio de una coyuntura internacional que encarece los insumos agrícolas y los combustibles como lo es la guerra del Golfo Pérsico.
En esto coincidió la representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) Gabriela Quiroga, quien indicó que la tecnificación representa una oportunidad para manejar un recurso “que ya es escaso”.
Explicó que la implementación de tecnologías también otorgaría al país ventajas competitivas de cara al mercado internacional. Otros expertos también resaltaron los avances y desafíos de la tecnificación de riego en el país.
Caamaño enfatizó que, en este año, el Banco Agrícola dispone de 840 millones de pesos para financiar sistemas de riego y tecnología complementaria a los productores que así lo requieran, de los cuales 300 millones de pesos apoyarán también a aquellos que instalen energía fotovoltaica para sus sistemas de riego en las fincas.
Conservar el agua
La República Dominicana recibe 1,500 milímetros de lluvia al año, casi el doble que los 800 milímetros de agua en promedio que reciben otras áreas a nivel mundial. Esto lo hace un país rico en agua, con unos 630 ríos: 97 ríos grandes y 533 ríos medianos y pequeños.
Sin embargo, la mayor parte de esa agua que cae regresa al mar, aseguró el presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, quien resaltó la importancia de crear una infraestructura que contenga el agua, como más presas y canales de riego.
“Todos los canales de tierra de conducción mayor deben ser recubiertos, para que el agua pueda llegar hasta el final (del cultivo); si nosotros hacemos eso, con el 30 % del agua que estamos conduciendo ahora, podemos sembrar lo mismo que sembramos ahora”, aseguró.
Indicó que el uso de canales de tierra hace que se pierda hasta el 57 % del agua que estos conducen.
A esto se suma la construcción de reservorios de agua –lagunas artificiales– para contener el agua.
El director de agua de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Silvio Carrasco, aseguró que los canales de riego mantienen el agua permanentemente fluyendo y, al no poderse contener, se pierden más de 4,000 millones de metros cúbicos en la noche.
Carrasco indicó que solamente con la construcción de unas 250 lagunas de riego a nivel nacional se erradica “en cuatro años” el desperdicio de esta agua.
Ventajas de la tecnificación
Benítez aseveró que la tecnificación en el país permitiría ahorrar más de un 60 % del agua utilizada que el método de riego por inundación, gracias que el riego presurizado provee una eficiencia del 90 al 95 %.
Asimismo, indicó que el riesgo presurizado asegura ciclos productivos más estables y predecibles, rendimientos entre un 35 % a un 40 % mayores en los cultivos, mejora de la calidad de los productos agrícolas y la reducción de fertilizantes en más de un 30 %, así como una mejora sustancial en los ingresos de los productores gracias a que la producción aumenta.
En tanto, el secretario de la Asociación Dominicana de Proveedores de Tecnologías Agrícolas (Adoproteca), Danilo Cruz Medina, señaló que una de las principales limitantes para la construcción de reservorios de agua para regar los cultivos recae en la falta de títulos de propiedad, así como la burocracia en la obtención de permisos ambientales necesarios para la construcción de pozos tubulares, reservorios de agua o canales de riego.
Para ello, propuso la creación de un comité que integre a encargados del Ministerio de Medio Ambiente, la Dirección Ejecutiva de Tecnificación Nacional y al Banco Agrícola para evaluar y agilizar la entrega de los permisos ambientales necesarios, así como iniciar un levantamiento de los agricultores que requieren de títulos de propiedad, empezando por los que están empadronados en las juntas de regantes.
